En la gestión de relaciones laborales, no es inusual que una empresa deba evaluar el término del contrato de un trabajador. Sin embargo, cuando el trabajador se encuentra protegido por fuero laboral, el empleador no puede proceder al despido de forma inmediata, ya que la ley exige seguir un procedimiento especial ante los tribunales.
El fuero laboral es una protección legal que impide al empleador despedir al trabajador sin autorización judicial previa. Esta regla se encuentra establecida en el artículo 174 del Código del Trabajo y tiene por finalidad proteger determinadas situaciones que el legislador considera especialmente sensibles. Es importante tener presente que el fuero no implica una inamovilidad absoluta, pero sí obliga al empleador a solicitar previamente al tribunal laboral el denominado procedimiento de desafuero.
En la práctica, existen diversos tipos de fueros laborales en Chile. Entre los más relevantes se encuentran el fuero maternal, que protege a la trabajadora desde el inicio del embarazo hasta un año después de finalizado el descanso postnatal, conforme al artículo 201 del Código del Trabajo; el fuero sindical, que ampara a directores, candidatos y constituyentes de sindicatos según los artículos 221 y 243 del mismo cuerpo legal; y el fuero asociado a la negociación colectiva, que protege a los trabajadores involucrados en dicho proceso desde diez días antes de la presentación del proyecto de contrato colectivo y hasta treinta días después del cierre de la negociación, conforme al artículo 309 del Código del Trabajo.
Asimismo, existen otros fueros relevantes en el ámbito laboral, como el que protege a los representantes de los trabajadores en los comités paritarios o delegados de seguridad durante el ejercicio de sus funciones.
A lo anterior se suma una reciente modificación legal introducida por la Ley N° 21.797, conocida como Ley Jacinta, publicada el 7 de febrero de 2026, que modificó el inciso cuarto del artículo 66 del Código del Trabajo. Esta norma incorporó una nueva protección laboral vinculada al duelo familiar: durante un mes contado desde el fallecimiento de un hijo, cónyuge o conviviente civil, el trabajador no puede ser despedido sin autorización judicial previa. Esta protección se aplica incluso cuando el contrato sea a plazo fijo o por obra o servicio determinado.
Desde una perspectiva preventiva, resulta fundamental que las empresas verifiquen previamente si el trabajador se encuentra o no protegido por algún tipo de fuero antes de adoptar una decisión de término de contrato. Despedir a un trabajador aforado sin haber obtenido previamente la autorización judicial correspondiente puede implicar la declaración de ineficacia del despido, la obligación de reincorporar al trabajador y el pago de remuneraciones devengadas durante el período de separación.
Por ello, una correcta revisión de la situación laboral del trabajador y el uso oportuno del procedimiento de desafuero permiten reducir riesgos legales y evitar contingencias laborales relevantes para la empresa.





